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Qué fue de la muñeca Mariquita Pérez? Su historia y su contexto


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Mariquita Pérez es una muñeca española creada por Doña Leonora Coelho originaria de Portugal en 1938. Era la muñeca más famosa de los años cuarenta y cincuenta. Su producción duró hasta 1976. Se considera la mejor muñeca hecha en España y fue una de las mejores muñecas de su época en Europa gracias a la artesanía, la calidad de los materiales y la riqueza del vestuario.

Leonor Coelho, hija del Conde de Coelho, era miembro de la aristocracia de la corte de Madrid. Durante la Guerra Civil Española, vivieron en San Sebastián. Se inspiró en su hija de dos años, Leonor de Góngora, para crear la muñeca.

Foto de boda de Leonor Coello, 1929
Foto de boda de Leonor Coello, 1929

Inicio y creación de Mariquita Pérez

Leonor caminaba con su hija por la playa de La Concha (San Sebastián) con una muñeca de porcelana alemana, que ganó en una de las loterías benéficas celebradas para recaudar fondos para el frente. Su madre vistió a la muñeca exactamente como una niña, lo que despertó el interés y el asombro de los nadadores y transeúntes. El éxito fue tal que en todas partes se podía ver a una pequeña niña rubia de ojos azules, que tenía una muñeca en sus manos con exactamente el mismo vestido.

fuente: www.luzyarte.net

La propia Leonor Coelho dibujó, cortó y cosió los vestidos para su hija y para la muñeca. No tenía ni idea de que esta muñeca, traída de Alemania, sería el comienzo de una nueva etapa. Leonor, que era una empresaria con un gran instinto comercial, tuvo la idea de convertir a su hija en modelo, lo que dará la imagen de una nueva y especial muñeca, diferente de otras muñecas que se vestían exactamente como una chica real de su tiempo.

niña vestida igual que mariquita perez
Fuente: rtve.es

A pesar de la idea, la falta de capital inicial no permitió iniciar un negocio. Por lo tanto, Doña Leonora recurrió a sus amigos más cercanos para que la ayudaran. Y finalmente encontró un socio en la persona de una vieja amiga del Colegio del Sagrado Corazón, Pilar Luca de Tena de Fagalde, que aportó el capital inicial de la empresa Mariquita Pérez S.A.
Aunque la empresa ya estaba registrada y tenía el capital inicial necesario, aún quedaba mucho por hacer: encontrar un nombre, una biografía y, lo que es más importante, diseñar y producir la muñeca. Leonor quería darle a la muñeca un nombre típicamente español, por lo que buscó el consejo de los amigos y compañeros de su marido, Manuel do Góngora, escritor y redactor jefe de la revista Blanco y Negro, entre los que se encontraban miembros de la élite intelectual de su época, como el comediógrafo y director de teatro Luis Escobar, el músico y autor zarzuelas Jacinto Guerrero, el escritor y diplomático Felipe Sassone, el filósofo académico Eugenio D’Ors y el escritor Víctor de la Serna.

Leonor explicaba que la muñeca debe tener su propia personalidad, debe tener una historia, un nombre y una familia memorables y pegadizos. Sorprendidos por la inusual petición de Leonor, estos hombres, tan educados y eruditos, comenzaron a pensar en nombres para la futura muñeca. Siendo españoles de verdad, primero pensaron en el nombre de María, pero finalmente se detuvieron en la diminuta y acariciante Mariquita. En cuanto al apellido, eligieron Pérez porque era uno de los más comunes en España.

Tras el fin de la Guerra Civil Leonor, junto con su hija, salen de San Sebastián y se dirigen a Onil (Alicante), al taller de uno de los más prestigiosos maestros del juguete, el artesano Santiago Molina, para encargarle la fabricación de mil muñecas. Madre e hija insistían en que las muñecas debían ser exactamente iguales su hija Leonor. El artesano se aseguró de que las muñecas de molde se parecieran lo máximo a una niña de verdad. Mil muñecas, hechas en noviembre, fueron vendidas en su totalidad entre noviembre y diciembre de 1940 a un precio de 85 pesetas. Este precio se ve todavía reflejado en los catálogos de ese año. La muñeca era un artículo de lujo, disponible sólo para las clases ricas de la sociedad. El salario medio mensual en aquella época era inferior a 150 pesetas, ya que España estaba pasando por dificultades económicas en los años de la posguerra.

El fenómeno social de los años 40

La fiesta de inauguración de la primera tienda de Mariquita Pérez, donde se presentó la muñeca al público, tuvo lugar el 11 de noviembre de 1940 en una pequeña sala, situada en la planta baja de la Avenida del Generalísimo 12, hoy Paseo de la Castellana en Madrid.

Fue un evento social significativo en el Madrid de posguerra. Y seis años más tarde, la tienda se trasladó al número 8 de la calle Serrano, que gozaba de un escaparate diseñado artísticamente. Para gran deleite de niños y adultos, se presentó una muñeca con un variado y rico vestuario que cambiaba cada temporada, reflejando siempre las últimas tendencias de la moda.

Poco después de que el negocio creciera, la sede de la empresa se instaló en una casa de tres pisos en la Vía Núñez de Balboa 52 en Madrid. El taller de muñecas y ropa estaba situado en la planta baja y los pisos superiores se utilizaban como almacenes, una tienda de ropa para niñas en la que también se podían vestir las muñecas y una sala para los clientes. En ese momento, la compañía ya empleaba a 25 personas, incluyendo diseñadores, ajustadores, costureras, etc. A esto hay que añadir un planchador y otros cinco trabajadores que se dedicaban a coser trajes para muñecas.
Primero la empresa transformó las mejores jugueterías de Santander y Bilbao en franquicias de la marca, seguida de Segovia y el resto del país. Sólo había 40 tiendas en todas las provincias de España. También se abrieron tiendas en Dallas, Chicago y Colombia, y obtuvieron grandes beneficios. Otra iniciativa de Leonor fue realizar una especie de desfile infantil, durante el cual las niñas llevaban los mismos vestidos que sus muñecas. Muchas chicas famosas fueron invitadas a estos desfiles. Incluyendo a Marisol, que llevaba vestidos de Mariquita Pérez, hechos especialmente para ella en el modelo de los trajes de sus dos primeras películas.

Se celebraron espectáculos similares en muchas provincias españolas, y la colección de vestidos de Mariquita Pérez se presentó en el Hotel Waldorf Astoria de Nueva York. Estos desfiles eran para fines caritativos.

El primer modelo, fabricado en 1940, estaba hecho enteramente de papel maché a base de una mezcla de yeso, talco y cola, que se pulía con papel de lija después de secarse. Tenía una peluca de pelo natural, ojos fijos de cristal con cejas y pestañas dibujadas y una boca cerrada. En cuanto al traje, llevaba un vestido de chintz a rayas rojas y blancas, dos lazos de la misma tela que hacían juego con el juego de zapatos y la ropa interior de Topolino. Este conjunto se llamaba Mi Delantal. Fueron las rayas rojas y blancas las que se convirtieron en el emblema de la casa. De las cajas en las que se vendían las muñecas al interior de los cofres en los que se guardaba la muñeca y su extenso armario.

mariquita perez
fuente: www.diaboloediciones.com

Entre 1941 y 1942 se lanzaron al mercado nuevos modelos de muñecas ligeramente modificadas, que todavía se producían en Onil. Los ojos estaban dormidos, las cejas y las pestañas inferiores estaban pintadas con pequeños trazos, las pestañas superiores eran naturales; la boca estaba entreabierta y se veían los dos dientes superiores y la lengua.

 

La família crece

En el mismo período, aparecieron los muñecos caminantes y con bisagras. En 1942, la muñeca ya valía 110 pesetas. Pronto, gracias a las historias de la radio, la familia de Mariquita Pérez también se dio a conocer: su padre, José Antonio Pérez de la Escalera, era un militar de Andalucía. Su madre, nacida en el país vasco, se llamaba Marta Carvajal y Goicoechea. Mariquita fue al Colegio del Sagrado Corazón de Madrid con su amiga Mariví. Las historias sobre ella fueron recogidas en la colección «Las aventuras de Mariquita Pérez», escrita por Juan Quentista.
Leonor Coelho decidió crear hermanos para Mariquita Pérez. Su hermano recién nacido se llamaba Juanin Pérez. Se puso a la venta por primera vez en 1941 por 77 pesetas y su circulación superó las mil piezas.

Más tarde aparecieron otros modelos: el lujoso Juanin, un bebé de ocho meses con el pelo rizado.

mariquita perez y juanin
Fuente: rtve.es

Juanin Cadete durante unos 8 años, lanzado en 1942, cuando Leonor cambió de fabricante y trasladó la producción a Florida. Llevaba pantalones cortos hasta la rodilla, una camisa, corbata, una gorra de tela inglesa, guantes de cuero, un chaleco, calcetines largos de lana y zapatos de cuero marrón con suela de goma. Tenía un peinado corto con una raya en el costado. Fue producido en el mismo molde que Mariquita Pérez, con el mismo color de piel, aunque con rasgos ligeramente diferentes.

En 1950, había un nuevo modelo del niño de ocho meses Juanin. Algunos modelos estaban equipados con un mecanismo para el movimiento de brazos y piernas, ojos coquetos hechos de acrílico y pelo rubio, diseñados en un pelo corto y liso. Algunas modelos tenían las manos apretadas en sus levas, otras tenían las palmas abiertas.

En 1953, el modelo se actualizó: el cuerpo se estilizó más, los ojos se hicieron de materiales artificiales, el pelo se diseñó en un peinado tipo «garson», la piel se volvió más rosada, y los rasgos faciales son más suaves.

A partir de ese momento, las muñecas fabricadas en los talleres de la Vía Nuñez de Balboa se marcaban en la espalda con letras rojas, a diferencia de las muñecas fabricadas en la fábrica de Muñecos Florido. Se cree que esta medida fue tomada por el propietario de la marca después de que se descubriera que el fabricante de Florido vendía una gran variedad de muñecas bajo la apariencia de muñecas de mariquita.

Es único el modelo con manos de celuloide, cuyas manos han sido trabajadas en detalle, incluyendo las articulaciones de los dedos y las uñas. Estas muñecas, fabricadas en los años 40 y 50, eran las más solicitadas, aunque los espléndidos trajes, dominados por telas de la más alta calidad, así como el exquisito diseño y su ejecución, las hacían únicas y diferentes de los modelos de la competencia hasta el final de la compañía, hasta 1976. El desarrollo industrial de la industria española en los años sesenta afectó naturalmente también a la producción de juguetes. La competencia aumentó.

Decadencia y cierre

Una nueva fase empieza para Mariquita. En 1959 se inició la producción de muñecas de plástico duro con ojos equipados con un mecanismo especial que les permite desplazarse de un lado a otro («ojos coquetos»). La boca abierta mostró 4 dientes, el crecimiento aumentó un centímetro, los dedos y las uñas fueron moldeados en detalle. Ese mismo año apareció un modelo con piel de melocotón, realizado con la técnica del flocado, cuyo significado es imitar la textura de la piel humana y, aunque se utilizó ampliamente en los países europeos, fracasó en España. Otro modelo fue hecho usando la técnica de Andadora. Los tres modelos de muñecas todavía llevaban una peluca de pelo natural.

En 1966 se produjeron dos modelos más: el primero con un cuerpo de plástico duro y una cabeza de celuloide. El segundo estaba hecho completamente de plástico duro. La apariencia de Mariquita y Juanin cambió de nuevo: la cintura se estrechó, las caderas son más anchas. Los rasgos faciales también están cambiando: las cejas se están volviendo más prominentes, los ojos son verdes y de color miel, la boca está medio abierta, los labios son más estrechos. El cabello implantado está hecho de fibra sintética.

Finalmente, en 1970 se lanzó el último modelo, que se diferenciaba poco de los muñecos de la época. Era de vinilo, con ojos dormidos de material artificial, boca con labios regordetes y pelo grueso castaño o rubio implantado con raya lateral.

La aparición de nuevos materiales, empresas multinacionales, la competencia, los cambios en los gustos y preferencias de los niños así como un tormentoso divorcio entre Leonor de Góngora y su marido, todo ello condujo a una disminución gradual de la popularidad de la muñeca y, finalmente, al cese de la producción en 1976.

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Mariquita Pérez reeditada. Fuente: cosiendohistoria.wordpress.com

En 1998 los demás propietarios reanudaron el negocio y la producción de la muñeca en tres versiones: papel maché, vinilo y porcelana. Mariquita y Juan tuvieron la oportunidad de convertirse de nuevo en el juguete favorito de la nueva generación.

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